Ya hace un año en que un 18 de mayo llegaba la bendición de nuestras vidas con el nacimiento de nuestra querida Sophie. Muchas cosas pasaron, muchas tendrán que pasar. Alegrías colmaron nuestros días y las preocupaciones llegaron de cualquier parte, ante el menor detalle, a veces con razón y otras porque sí.
Nuestra vida cambio radicalmente y hoy no podríamos concebir un mundo sin Sofía. Ella es hoy nuestra razón de vivir, todo lo que hacemos y pensamos es por amor a Sophie y todo lo que vivimos, lo vivimos a través de sus ojos. Aprendemos y crecemos con ella, descubrimos y soñamos y sobre todo, volvimos a ser capaces de sorprendernos. Porque a través de los ojos de Sofía podemos vivir la maravilla de todas las cosas, aquellas que quizás dejamos olvidadas o aletargadas junto con nuestra infancia.
Viviendo este mundo según Sofía, todo adquiere otro matiz, otra luz y otro color, y claro es, que la mayor de las veces esto se nos aparece con el caracter feliz y sonriente que por lo general rodea a todo niño pero que en Sofía podemos sentirlo vivamente. Ella es tal y como lo que describe el nombre que elegimos para ella cuando aún crecia en mi panza: Sabia y alegre. Sofía Ayelen es nuestra lucecita, nuestro mundo, nuestra felicidad plena.
En este blog, pretendo dejar plasmado todo lo que con ella vivimos desde el día que supimos que crecía en la panza. Entonces todavía imaginabamos como sería, que le gustaría, a quien se parecería. Hoy con parte de esas preguntas resueltas, pretendo contarles lo que soñabamos entonces, lo que fuimos descubriendo cuando llego a nuestras vidas y sobre todo lo que ahora vivimos con los ojos de Sofía...
Los esperamos siempre por este blog, para que juntos compartamos este mundo pequeñito que es Sofía, para que podamos crecer con ella y para que todos podamos aprender un poco más de lo que siginifica vivir la vida con los ojos de los niños. Creo que eso nunca esta demás, es algo invalorable para padres y aquellos que aún no lo son, para todos los que saben lo importante que es conservar la frescura e inocencia y la capacidad maravillosa de asombrarse y sorprenderse frente a todo porque sólo así podemos captar la maravilla de la vida que se extiende ante nosotros. No se trata pues de contar sólo anécdotas de nuestra vida con Sofía sino de compartir a través de ellas las enseñanzas que esa pequeña va dejando en nosotros y que pueden acompañar y ayudar a muchos otros.
En fin, los invito a compartir con nosotros las huellas de este camino que hace un año ya recorremos junto a ella y por amor a ella. Como estamos atrasados, espero dar inicio inmediato y avanzar prontamente con la primer etapa hasta llegar a nuestro presente en que los ojos de Sofía, tan sabios y alegres, como ya dije, lo perciben todo procurando no perderse nada de este mundo y de esta vida que hoy transita y que tanto parece maravillarle.
Por ahora los dejamos y damos la bienvenida a todo aquel que quiera leernos y compartir su experiencia o sentimientos con nosotros. Nos leemos pronto.
